Mañana es San Isidro y no he podido resistir la tentación de poneros esta receta, rosquillas de San Isidro, por si alguien se anima a prepararlas para mañana.
Es tradición en Madrid comer por lo menos una rosquilla en las fiestas de San Isidro y parece ser que el origen de esta costumbre se remonta hasta la época de los romanos, en que se elaboraban rosquillas en los hornos de la ciudad. En Madrid son cuatro los tipos de rosquillas que podemos encontrar: las Tontas, las Listas, las Francesas y las de Santa Clara. Todas tienen en común que se hacen con la misma base, la de las tontas, diferenciándose las otras simplemente por su cobertura:
- Las tontas van solamente pintadas con huevo pero no van bañadas, de ahí su nombre.
- Las listas están bañadas con un cobertura de azúcar que suele ser tradicionalmente de color amarillo, aunque también lo podemos encontrar en otros colores.
- Las rosquillas de Santa Clara van recubiertas con un merengue seco y son de color blanco.
- Las Francesas que se adornan con un rebozando de almendra picada.
Yo hoy os voy a dejar la receta para elaborar las tontas, que nos valen como base a todas las demás rosquillas. Los ingredientes que necesitamos para preparar unas 12 rosquillas van a ser:
- 350 gr de harina
- 100 gr de azúcar
- 4 huevos
- 1 cucharadita de anises
- 1 piel de limón
- 1/2 vaso de aceite de oliva
La elaboración va ser la siguiente, ponemos el aceite en un sartén a fuego medio, cuando alcance una buena temperatura incorporamos la cáscara de limón y dejamos a fuego suave durante unos 10 minutos más. Con esto lo que conseguimos es aromatizar el aceite con el aroma de limón. Retiramos la cáscara y dejamos enfriar el aceite.
A continuación, en el mortero machacamos los anises hasta que queden como polvo. Batimos los huevos con el azúcar hasta que estén espumosos, y añadimos los anises machacados, el aceite y la harina la incorporamos poco a poco. Mezclamos muy bien hasta obtener una masa homogénea.
A continuación tapamos el recipiente con un paño y lo dejamos reposar una hora en el frigorífico. Pasado ese tiempo, engrasamos las manos con aceite y dividimos la masa en doce partes. Formamos cilindros con ellas y unimos los extremos para darles la forma final de rosquillas. Las colocamos en la bandeja del horno y ponemos a precalentar a 200º. Batimos 1 huevo restante con el que pintamos las rosquilla. Cuando el horno tenga la temperatura, pintamos las rosquillas una vez más con el huevo batido e introducimos en el horno unos 15 minutos o hasta que se vean las rosquillas doradas y un poco rasgadas por la parte superior.
Espero que os haya gustado.
Un saludo






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